Una tercera parte de la superficie de Mallorca está ocupada por la sierra de Tramuntana, una sucesión de montañas y valles con una gran variedad de flora y fauna. Su litoral empieza y acaba en dos sitios únicos: la isla Dragonera y el cabo Formentor.
Con algo más de 1000km2 y formada por varias alineaciones de cumbres, la Serra Tramuntana es un objeto de valor medioambiental y riqueza natural que está en proceso de estudio para ampliar su protección y declararse como Parque Natural.