El conjunto monumental de la Cartuja de Valldemossa es uno de los principales atractivos del municipio y una de las visitas preferidas de los turistas que llegan a la isla.
El origen del conjunto se remonta a la época del rey Jaime II de Mallorca. En 1399 el rey Martín el Humano cedió todas las posesiones reales de Valldemossa a los monjes cartujanos, estos fundaron la Cartuja y la habitaron hasta 1835.
La visita al conjunto se inicia por la iglesia, que es un edificio de estilo neoclásico, después se accede al Claustro y, desde aquí, a la antigua farmacia cartujana. A continuación se visita el jardín y las habitaciones de la celda monacal.
La visita continúa en el Museo Municipal, y atravesando la plaza de la Cartuja se encuentra el Palacio del rey Sancho.
Para acabar la visita no hay nada como un sugestivo paseo por los caminos del jardín de la Cartuja.